No todos los ácidos son iguales. Dependiendo de tu espacio de trabajo (ventilación) y tolerancia a los olores, debes elegir entre dos formulaciones principales.
Ácido Acético (El Clásico)
Es el estándar industrial, como el famoso
Kodak Indicator Stop Bath. Es extremadamente potente y económico. Suelen llevar un "indicador" químico que cambia de color (de amarillo a púrpura/oscuro) cuando el ácido se agota y el pH sube, avisándote visualmente de que es hora de cambiarlo.
El inconveniente: Huele fuerte a vinagre concentrado. Si tu laboratorio es un baño pequeño sin ventana, puede resultar molesto.
Ácido Cítrico (La Opción Inodora)
La opción moderna y amigable, liderada por productos como
Ilford Ilfostop o
Foma Citric. Formulado a base de cítricos, es igual de efectivo para detener el revelado pero
no tiene olor. Es la elección obligatoria para escuelas, talleres comunitarios o laboratorios domésticos con poca ventilación.